Instalar la complejidad, según Morín, en las
aulas
LA llegada de los Bárbaros a
la escuela es el título de nuestra ponencia. Nosotros pensamos un recorrido que
pudiera explicarnos, explicarles, el modo en que en los últimos años, y por
nuestra experiencia en capacitación, la tecnología, más precisamente a través
de las nets y de Internet, ha llegado a las aulas. Encontramos en este autor, Alessandro Baricco una metáfora para
trabajar y poder entender esto que antes mencionábamos. Los bárbaros a
decir de Baricco pareciera que vienen a
arrasar con la cultura, con las costumbres, con lo establecido.
Cuando Beethoven presentó su novena sinfonía fue destruido por la crítica de
la época.fue tildado de frívolo, fue criticado por la longitud y la
liviandad de la obra. A decir de Baricco Beethoven fue un Bárbaro, arrasó con
la tradición y la buena música. Muchos años después cuando los creadores del
Cd, la Philips, tuvieron que decidir el tamaño del nuevo dispositivo alguien
comentó que el tamaño correcto era sin duda el que pudiera albergar toda la
novena sinfonía. Una obra que había sido Bárbara tal como lo describe nuestro
autor, se había convertido en paradigma de la música occidental. Así Baricco
también nos habla de cómo fueron Bárbaros los libros y la novela, ya que ambos,
sobre todo esta última, vinieron a cambiar,
a romper pautas culturales. “Un día
llegaron ellos, los bárbaros, que pusieron en peligro la hegemonía de la
palabra pronunciada”.
Nos queremos detener en el
capítulo que nuestro autor le dedica al fenómeno google. Comienza diciendo que Google es la aldea en donde los Bárbaros
descansan. Rápidamente nos cuenta cómo nace este famoso buscador. Los
creadores teniendo que presentar su tesis final en la universidad deciden
cambiar el modo en que el buscador más famoso de aquella época, hablamos de hace
sólo once años, Altavista, realizaba las búsquedas. Este viejo buscador
priorizaba en el rating de búsquedas aquellas páginas que contenían más veces
repetida la palabra de la búsqueda. Asi hacer click en cualquier página y
confiar en ella era una suerte de ruleta rusa del conocimiento.
Los creadores de Google,
mediante una fórmula que hoy sigue en secreto, aunque hay cientos de estudiosos
del tema, prioriza en sus búsquedas aquellas páginas que cuentan con más links,
alojadas en servidores viejos, y que sean muy citadas en la red. El resultado
de nuestras búsquedas en la red es que el 95% de nosotros hace click en los
tres primeros enlaces, le creemos casi de manera incuestionable a ese menú de
opciones que google nos devuelve pero somos un tanto haraganes al momento de
comparar.
Así es como Baricco entiende que este motor de búsqueda direcciona el
conocimiento y establece prioridades que tomamos como bíblicas e
incuestionables. Cabe entonces pensar en
cuáles son las prácticas correctas, en nuestro caso las prácticas áulicas
correctas, podemos googlear a Baricco y dejarnos atravesar por decenas de
comentarios a favor y en contra de esta “especie” de critica que el autor le
hace al motor de búsqueda o podemos poner manos a la obra y a la lectura y
comparar, y seguir leyendo y seguir cuestionando y seguir googleando y seguir
leyendo en un sinfín de resignificaciones para sacar, en definitiva, nuestra
propia conclusión.
Generar en definitiva y
tomando a nuestro segundo autor una especie de pensamiento complejo, Complejo,
no complicado, complejo a decir de Morín, en donde no resumimos ningún parecer,
ninguna palabra a la lisa y llana definición unívoca y terminante, sino muy por
el contrario a una enorme red
comunicacional, sin reducir a lo simple, sin quedarnos con algo definitivo.
Buscar la complejidad es encontrar el conocimiento, mejor dicho no encontrarlo
nunca de manera definitiva, sino más bien con agradable y suaves pinceladas que
solo nos tranquilizan momentáneamente y nos invitan a seguir investigando.
Edgar Morin, texto que se
llama pensamiento complejo, y que establece una relación directa con esta idea
que comenzamos a plantear, el pensamiento hipertextual en el aula.
Cuando hablamos de tecnología
nos referimos a las nuevas miradas sobre el aula, sobre la pedagogía, sobre la
educación. Hacemos referencia a las nuevas representaciones posibles a partir
de los nuevos medios tecnológicos y sus circulaciones.
La frase trillada “la
inclusión de las tic….” nos tendría que conducir a la enseñanza de nuevas
lenguajes, no solo el oral y escrito, otras nuevas posibilidades que vienen de
la mano de esta inclusión: símbolos, signos, imágenes artísticas,
publicitarias, cuadros, logos, logotipos, infografías. Como dice Inés Dussel… ningún modo de representación es total. Lo
importante de la tecnología es lo que hagamos con ella, sus posibilidades y sus
límites.
La tecnología de gestión
(poner en práctica la tecnología) son modos de representación resumidos
reorganizados resignificados. Aplicación
del conocimiento, en definitiva, son miradas hipertextuales, son miradas
complejas. La alfabetización digital son nuevas formas de recorridos, extender
el límite, no esperar nunca el cartel de llegada.
El objeto es crear recorridos
y producciones de nuestros alumnos transformándolos en constructores de
cultura, sujetos políticos con iguales derechos. La llegada de la tecnología a
las aulas propicia esta igualdad.
Es necesario movernos de una visión lineal a una visión compleja
(Dussel).
(Pierre Lévy) El cerebro
funciona hipertextualmente, las construcciones de pensamiento son
construcciones hipertextuales. Pensamos en la palabra manzana y se activa una
red de sensaciones, conocimiento, olores, se activa una red hipertextual al
modo que se abriría el hipertexto informático. No es raro para nosotros el
pensamiento en red, tampoco lo es el trabajo en red. Hipertexto y pensamiento
van en paralelo, armonizados de manera natural. El texto escrito es lineal,
nuestro pensamiento no, el hipertexto informático es más semejante a nuestro
pensar que el propio texto.
(Dussel) Las computadoras son
tecnologías sociales.
Esa idea de las computadoras
como tecnologías sociales nos acerca al término Hipertexto de Pierre Levy y nos
indica como nosotros en nuestra subjetividad, en nuestra forma de pensar lo
hacemos del mismo modo que lo hacen las redes informáticas. Cuando nombramos un
palabra un sin número de asociaciones se nos aparecen, si la palabra es manzana
a algunos de nosotros se nos aparecerá la relación con alimentación sana, a otros
“esta a dieta” incluso otros podrán pensar que alguien como manzana porque está
enfermo y tiene una dieta estricta en ese sentido. Nuestro cerebro así genera
decenas de hipervínculos y nuestro pensamiento no culmina en ningún nodo o
centro referente como los llama Pierre
Levy, sino que continua en búsqueda de más elemento que completen la idea,
que a decir de Morin esa idea no terminará nunca, si culmina el proceso muere,
quedó sin sentido. De este modo entendemos que hay que pensar y llevar la
tecnología al aula, como un elemento natural, muy propio en el hacer cotidiano
y muy propicio para generar conocimiento y compartirlo.
Otro tópico interesante cuando
llevamos la tecnología al aula y que no es muy tenido en cuenta es el tema de
las licencias. Nos manejamos con Software, nuestro alumnos trabajan con
determinados Software, alguno de ellos se los recomendamos nosotros, otros los
trabajan ellos por propia cuenta. En este punto es importante pensar en de
donde surgió ese soft, quien es el dueño de él, y si no estamos infringiendo la
ley al usarlo. Así aparece el texto, a nuestro criterio, imprescindible en el
aula, de Pekka Himanen, La ética del
Hacker. este texto ya hace ruido desde el título. Conocemos a los hacker como
los tipos jodidos que se mete en nuestra computadora y nos roban datos,
información, números de tarjetas de crédito y demás. Pekka en este texto
reformula este concepto y nos indica que distingue dos tipos de trabajadores de
la red, por decirlo de algún modo. Por un lado el hacker y por otro el Cracker.
Al hacker lo redefine como la persona colaborativa, trabajadora de la red para
ampliarla, portador de conocimiento y distribuidor de ese conocimiento. Hacker
son los que realizaron el sistema operativo Linux y tantos otros software libre
y gratuito. Al Cracker le asigna un rol malicioso, tal como conocemos al Hacker
hasta ahora. Hacker, viene de romper la protección, la protección con que
vienen los programas por los que hay que pagara por su uso. Hablar de este tema
en el aula indica dejar bien claro que si optamos por software pago y rompemos
la protección estamos simplemente Robando.
Ahora bien, hay un tema
complementario de la opción del soft libre en el aula que nos afecta en el uso
y en la resignificación de elementos, sobre todo elementos artísticos, que son
los derechos de autor. En Norteamérica los derechos de autor van de la mano del
ratón Mickey, creo que este aspecto resume el valor del Copy right para las
empresas y la significancia que les produce a sus economías. Contra Poniéndose
al Copy Right está El copy left, de la mano de Lawrence Lessig, queremos introducirlos a esta filosofía que
implica registrar una obra baja el paraguas del Creative Commons, organismo
mentor, difusor y rector de las ideas de los derechos libre en una obra
artística. Básicamente lo que el Creative Commons propone es que haya capas en
la obra de arte, en un libro, en una música, en una película que en el uso,
para la resignificación de la obra no tenga que pagar derechos de autor. En el
aula es fundamental que contemos con esta protección, solo que el autor al
momento de registrar la obra debe optar por esta opción del Creative Commons.
Tal vez a algunos de ustedes les haya pasado que trabajando con un video en el
aula los alumnos deciden poner tal o cual tema musical y se encuentran que al
subirlo a alguna red social no se los permite porque estarían infringiendo el
derecho de propiedad.
Compartimos un espacio virtual
libre y abierto en donde podrán encontrar nuestro trabajo presentado, la
bibliografía y nuestros datos para seguir construyendo.
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