Ponencia

Título del trabajo
La llegada de los “Bárbaros” a la escuela...


Autores y expositores
Robusto, Eduardo. ETR TIC. Dirección de Formación Continua.
erobusto@gmail.com

García, Mariela. ETR TIC. Dirección de Formación Continua.
marielasugarcia@gmail.com


Tipo de trabajo
Comunicación.


Eje
3-La FDC, la investigación y la producción del conocimiento.


Modalidad de presentación elegida
Exposición.


Palabras claves
Complejidad. Tecnología. Sociedad. Educación. Formación Continua. Ética. Hackers. Software libre. Copyright. Copyleft. Creative Commons.





Resumen

Los recorridos para el abordaje de la tecnología pueden ser muchos y muy variados. Y si esos recorridos van a ser aplicados al aula, tenemos que tener algunos recaudas respecto a cómo y porqué llegamos a usar ciertas y determinadas herramientas. Por eso elegimos para esta exposición un recorrido que parte, de un autor proveniente de corrientes filosóficas, como Edgar Morin, y concluimos con autores como Pekka Himanen, en donde la tecnología está muy presente, entendiendo que la relación entre ambos nos permite analizar y argumentar la adecuada aplicación de los dispositivos tecnológicos pertinentes en nuestro ámbito escolar. El uso de la tecnología es también un elemento de mercado, por lo tanto un elemento ideológico. Descubrir ese costado, es poder decirles a nuestros alumnos, de manera simple, cuales son los caminos para identificar los mejores usos de la tecnología.

 Ponencia o trabajo completo

Dialogar y negociar con lo real: hacia la distinción, conjunción e implicación. La tecnología en las escuelas como contexto social en la mutación hacia una enseñanza responsable y desde la construcción.

El filósofo y sociólogo francés, Edgar Morín (1990), desde su libro “Introducción al pensamiento complejo” expone los principios fundamentales de su teoría. Morín expresa que, si bien la complejidad se la vincula con la confusión, incertidumbre y desorden, ésta no pretende reeditar, sino dialogar y negociar con lo real. Afirma que no se puede aislar un objeto de estudio de su contexto y que el desorden está en el universo físico ligado a toda transformación, admitiendo una cierta imprecisión y una imprecisión cierta. La complejidad nos lleva a comprender que no podemos escapar de la incertidumbre y de ser sujetos autónomos y al mismo tiempo dependientes de todo lo que nos permita optar (lenguaje, educación, cultura, otros). Concibe al sujeto como una integridad desde todos sus aspectos, ser biológico, social, cultural, espiritual, donde el uno no existe sin el otro.
Desde el centro de su teoría podemos repensar y resignificar la invasión tecnológica en las sociedades y más profundamente en nuestro sistema educativo. En las aulas de capacitación, se ponen en juego otras cuestiones no vinculadas directamente con el uso de las herramientas tecnológicas. En la profundidad de los debates e intercambios se evidencian entramados culturales asociados principalmente a diversas concepciones de la enseñanza y aprendizaje, y también a las herramientas disponibles que el sistema hoy nos ofrece, sus contextos reales y cotidianos en los cuales tienen que desarrollarse. Aquí es donde entendemos que Morín nos puede aportar, desde su teoría, algunas respuestas sobre la forma de transitar este cambio paradigmático.
¿Cuáles serían los ejes sobre los cuales soportar nuestra tarea docente en este contexto? Morín (1999) responde a este fuerte interrogante en su trabajo referido a los siete saberes para la educación del futuro: las cegueras del conocimiento: el error y la ilusión, los principios de un conocimiento pertinente, enseñar la condición humana, enseñar la identidad terrenal, enfrentar las incertidumbres, enseñar la comprensión y la ética del género humano.
Reconocer la incertidumbre desde nuestro rol docente puede llegar a ser interpretado como una falta de conocimiento, una falta de responsabilidad o bien, falta de profesionalidad ¿Cómo trabajar desde la construcción de un conocimiento pertinente, sin que esto sea interpretado como ambiguo, confuso y desordenado? Y si lo es ¿es inapropiado que lo sea? El hecho de no poder abarcar todos los contenidos prescriptos en los diseños curriculares ¿implica que estamos ejerciendo adecuadamente el rol? ¿en cuánto y cómo nos condicionan la falta de recursos? ¿cuál es la ilusión de una educación de calidad en el contexto actual y cuánta influencia real aporta la tecnología a este objetivo?
El mensaje de Morín sobre los 7 saberes apunta a una educación con macro-conceptos. La ética del hombre, su comprensión del mundo donde habita y su existencia como parte de una cadena y de un proceso, el conocimiento oportuno al momento de su existencia. La tecnología, las redes, Internet en sí misma, nos coloca en una posición donde no hay un punto ni de inicio ni de fin, donde todo es recursivo y rompemos con la idea lineal de causa y efecto. Rompemos con el esquema tradicional: yo enseño y el alumno aprende porque yo enseño. ¿cuándo y dónde hoy aprenden nuestros alumnos? ¿aprenden sólo en la escuela? Entendemos que hoy la enseñanza apunta más a orientar a la reflexión, análisis y relación, selección, que a la transmisión de conocimientos. La información y el conocimiento, gracias a las comunicaciones, hoy son accedidos al mismo tiempo y desde distintos puntos del planeta, caracterizándose como ubicua.
Por esto interpretamos que transitamos un proceso de cambio y adaptación a nuevos sistemas en donde debemos dialogar y negociar con lo real: hacia la distinción, conjunción e implicación.
El objetivo de la presentación es la necesidad de mostrar, de compartir con ustedes lo que la tecnología viene generando en el ámbito educacional.
Entendemos que el pensamiento de Edgar Morin es planetario porque sus aportes teóricos y humanistas nos hacen ver el sentido de la vida y del conocimiento como esperanza no sólo para resolver los problemas cotidianos que enfrenta la sociedad, sino para la formación de las nuevas generaciones. El papel actual de la escuela es sin duda problematizar sobre los problemas globales que atentan contra la sociedad, es analizar y discutir sobre los retos y desafíos de mundo global, sin embargo esto no puede ser posible, si no somos capaces como educadores de conceptualizar el verdadero sentido e implicación que tiene el conocer globalmente y epistemológicamente el contexto educativo, desde lo disciplinar hasta lo metodológico, en otras palabras, si no somos capaces de conocer nuestra realidad educativa como profesores. Es aquí donde el pensamiento complejo de Edgar Morín tiene su aporte. Como docentes no podemos permitirnos tener una idea desvinculada de la realidad educativa y mucho menos fragmentada del conocimiento universal de las ciencias y saberes educativos que sustenta a la educación y a la escuela; por ello en el ensayo que presentamos a continuación, pretende explicar la importancia que tenemos como profesores y más aún como seres humanos en el devenir de la historia de la educación del futuro.
Hablar del pensamiento complejo es enfatizar en la búsqueda del conocimiento, de las ideas que pueden explicar una realidad concreta de los fenómenos sociales y educativos, implica organizar nuestras ideas, problematizar a partir de ellas para hacer más consistente los argumentos acerca de nuestra realidad social y educativa.
En el contexto educativo significa, en la voz de Edgar Morín, salir de una manera sencilla y concreta de ver la realidad educativa sólo a través de los ojos del especialista o teóricos de la educación, pues ello lleva a que cada maestro conozca solo un pequeño fragmento de la realidad educativa, y que su objeto de conocimiento sea sólo un referente desvinculado de la realidad actual. Esta dinámica de interpretación teórica y metodológica ha sido por décadas a tal grado que hoy en nuestros días, si le preguntamos a los docentes cuánto conocen de esas políticas y reformas educativas que se han gestado en los últimos 10 años y de las cuales deberían ser partícipes directos, resulta nula la respuesta.
Todo ello se manifiesta inclusive en el conocimiento y dominio teórico de los materiales educativos y el contexto disciplinar implícito en los planes y programas de estudio.
Sin duda la escuela enfrenta retos y desafíos importantes ante lo descrito anteriormente, por ello mismo, deberá preguntarse cuáles son los conocimientos disciplinarios que deberá enseñar ante los cambios y problemas globales como la contaminación, el calentamiento global y el cambio climático por decir, y en qué medida está respondiendo al cúmulo de malestares sociales que la tiene presa por el mismo desconocimiento de los actores responsables (padres de familia, docentes, alumnos, y directivos escolares).Se requiere por tanto, una escuela diferente que problematice sobre los acontecimientos y fenómenos que amenazan a la sociedad.

La llegada de los “Bárbaros” a la escuela, o como adaptarse al uso de la tecnología y a los cambios que devienen de este uso.

Alessandro Baricco (2006) ensayista, periodista y dramaturgo italiano propone un análisis muy interesante en su libro  Los Bárbaros ensayo sobre una mutación. El nos ilustra como en los distintos momentos de la historia de la humanidad hubo movimientos bárbaros que sin proponérselo cambiaron la cultura, la cotidianidad y la forma de relacionarnos. Un ejemplo muy claro sobre esta idea es la que él nos propone ni bien inicia el libro. Beethoven tenía que presentar su novena sinfonía,  la música clásica de entonces consistía en piezas largas, monótonas, sin estridencias ni sobresaltos. Música predecible de algún modo. Beethoven estaba preocupado por la crítica. Salió al escenario, tocó su novena sinfonía y el público y la crítica lo destruyeron durante algunos años. No entendieron la novena sinfonía, sus oídos no estaban preparados para eso. Muchos años después cuando el director de la Philips tuvo que decidir sobre el tamaño del CD cuentan que sus palabras fueron “en un cd debe entrar la novena sinfonía, es todo lo que debemos tener en cuenta”. La novena sinfonía de Beethoven se había convertido con el paso del tiempo como obra paradigmática para occidente y para el mundo entero pero cuando fue presentada el público y la crítica la rechazan Ese es un elemento bárbaro dice Baricco.
Este ejemplo nos pone en paralelo con la llegada de la tecnología a las escuelas, a las aulas. Las computadoras, los celulares, la imagen en general en sus distintos formatos son resistidos y corridas de los lugares escolares como un temido monstruo que viene a devorar y a cambiar prácticas añosas, muy válidas en la mayoría  de los casos, pero que gritan por un cambio acorde a los contextos y a los dispositivos con los que hoy contamos y con los que los alumnos aprenden y conviven en lo cotidiano. Hay mucha resistencia en los ámbitos escolares a trabajar y desarrollar proyectos en donde la tecnología esté incluida. La resistencia, de acuerdo a nuestra experiencia como capacitadores en el área, viene desde distintos lugares. Hay una resistencia que tiene relación directa con el acostumbramiento a las prácticas docentes instaladas en la escuela, esta resistencia está “dirigida”, por decirlo de algún modo, por la misma dirección del establecimiento. No hay culpa o responsabilidad en este sentido, desde las direcciones incluso desde instancias superiores no son conscientes del uso de la tecnología y de qué trata esto. Otro elemento de resistencia es el miedo docente al uso de tecnologías, en este sentido vemos más que claro en las capacitaciones que el avance de software y de los dispositivos no tiene en el imaginario docente ninguna posibilidad de ser llevado al aula, es más que claro que esos dispositivos además de no ser integrados son resistidos y los alumnos sancionados por el uso de ellos en el aula. En este sentido la batalla a librar para la integración de la tecnología a las prácticas didácticas es bien difícil y requiere de elementos estratégicos de nuestra parte.
Baricco en su texto refiere como ya dijimos a la resistencia  a la música clásica de Beethoven pero también, y por eso lo creemos muy importante, a elementos como el libro, el futbol, las novelas y Google como elemento bárbaro. En este sentido el análisis que hace de este último nos parece fundamental para que los docentes puedan ver y reflexionar sobre sus prácticas y sobre las posibles resistencias que en ellas sucedan en el uso y la aplicación de la tecnología en las prácticas áulicas.

Software libre, software pirata y software pago. Una discusión ausente en las escuelas.

Desde hace mucho tiempo venimos usando computadoras. Cuando hace aproximadamente veinte años las pc llegaron a los hogares un técnico conocido o conocido de algún amigo se encargaba de armarnos la computadora y colocarnos el sistema operativo. No es un tema menor el nombre en principio de este software, sistema operativo refiere a la posibilidad de que la computadora opere, es decir funcione. En la gran mayoría de los casos no nos preocupábamos ni nos preguntábamos por la compra del software y con el tiempo nos fuimos enterando que a esos programas había que crakearlos, es decir romper la protección que el fabricante le había puesto de fábrica con el objetivo de ser comprados y no crakeados. Así fuimos relacionándonos con la computadora y algo fundamental en ellas, el software. En ese entonces, veinte años atrás no existían organizaciones dedicadas a la creación de soft gratuito, hoy si, y esta diferencia nos ubica en un lugar de compromiso frente al aula.
Un texto fundante en este sentido es el de Pekka Himannen (2005), “La ética del hacker y el espíritu de la era de la información”.
“La ética hacker supone un reto para nuestra sociedad y para cada uno de nosotros. Junto a la ética del trabajo, el segundo plano importante de tal desafío es la ética hacker del dinero, un nivel que Weber definió como el otro componente principal de la ética protestante. Claramente, el <<poner en común la información>> que aparece en la definición de la ética hacker antes mencionada no es el modo dominante de hacer dinero en nuestra época; al contrario, el dinero se hace principalmente gracias a la posesión en propiedad de la información. Tampoco es una actividad común a todos el ethos primero de los hackers, aquella actividad que debe ser motivada primeramente por el dinero sino más bien por un deseo de crear algo que la comunidad formada por nuestros iguales consideren valioso. Si bien no podemos afirmar que todos los hackers informáticos actuales comparten esta ética del dinero o que sea probable extenderla al conjunto de la sociedad, como en el caso de su ética del trabajo, podemos establecer que ha constituido una fuerza importante en la formación de nuestra época, y que el debate entre los hackers sobre la naturaleza de la economía de la información podría llevar a consecuencias por lo menos tan radicales como las que se desprenden de su ética del trabajo”.
 Este texto, que se puede descargar de manera libre y gratis por internet, nos propone cambiar la mirada sobre los mal llamados Hackers y ampliarla para entender que el software libre y gratuito es una alternativa muy válida para el uso cotidiano pero sobre todo para el aula. Incluso el autor nos propone ampliar el concepto, el soft libre es un modo de vida, un modo de plantear la enseñanza desde una mirada colaborativa en donde el otro, el par, el compañero, tenga un lugar importante y constructivo en el proceso de aprendizaje.  Es muy importante el relato que el autor nos hace de cómo fue creado el sistema operativo Linux. Linux es un sistema operativo libre y gratuito creado por hackers conectados de distintos modos por internet. Este sistema operativo se sigue modificando y mejorando día a día por la red y es una alternativa más que válida por su operatividad, interface, entorno gráfico, compatibilidad y facilidad de uso,  a sistema operativos y software pagos. Es importante que podamos transmitir en el aula que no hace falta desembolsar enormes sumas de dinero para comprar los programas que necesitamos en la computadora y mucho menos tener que crakear, robar sería el término específico, para trabajar tanto en el ámbito privado, en nuestros entornos particulares,  como en el ámbito escolar.            
Cuando hablamos de software libre y software pago hablamos sin duda de copyright, el derecho que cada empresa se arroga para garantizar que sus productos o servicios no sean robados. Creemos este punto complementario  a lo planteado en el software libre y software pago, nutriéndolo de un  sentido legal y conflictivo que vale la pena desarrollar como así también llevar al aula.
El derecho de autor no tiene fecha de nacimiento, fue desarrollándose a medida que la humanidad fue desarrollando productos, desarrollando arte, fue creciendo junto con el devenir social. Pero también el derecho de autor fue y es un elemento coercitivo de las empresas. En Norteamérica lo derechos de autor van de la mano del ratón Mickey. La Disney no quiere perder una de las fuentes de ingresos más importantes para ellos y presionan a las cámaras de legisladores del país del norte para que legislen extendiendo los derechos de autor cada vez  a más cantidad de años. El resultado es previsible, todos los derechos de autor de todos los productos, servicios y obras de arte se corren cada vez más. Cada vez que usamos para algún fin comercial o no, beneficencia por ejemplo, educación trayéndolo a lo que a nosotros nos interesa deberíamos pagar por el uso de la obra.  Imagínense poniéndolo una música determinada a una presentación en Powertpoint o en Prezi para el aula y teniendo que pagar por el uso de esa canción? Pues así debería ser de acuerdo a las leyes vigentes. Hace unos años surge una  alternativa, el Creative Commons. Así se define esta organización: “Creative Commons  es una organización sin ánimo de lucro, cuya oficina central está ubicada en la ciudad de Mountain View en el estado de California en los Estados Unidos de América, que permite usar y compartir tanto la creatividad como el conocimiento a través de una serie de instrumentos jurídicos de carácter gratuito”.
Creative Commons (copyleft) plantea que la obra artística debe tener “capas”, algunas de ellas deben ser pagas y otras de esas capas deben ser tenidas en cuenta en cuanto al uso que se le da a la obra. Así y volviendo a nuestro ámbito de trabajo, vamos a usar una música o un texto en el aula, donde claramente los fines de lucro están ausentes, estamos tomando la “capa” de la obra que no se necesita pagar, solo, y este es un requerimiento del Creative Commns, se cite la fuente. Este es un aspecto fundamental a tener en cuenta en el aula y a exponerlo frente a los alumnos ya que de nuevo entra en juego cuanto del uso en este caso de una obra artística, estaríamos robando y cuanto no. Creative Commons está en sintonía absoluta con lo propuesto por Pekka Himanen  antes citado por nosotros y complementa esta idea de la gratituidad y el buen uso de los productos, los servicios o las obras. Consideramos que es de vital importancia compartir este tipo de reflexiones en las aulas de capacitación.

Bibliografía
Baricco, A. (2006). Los bárbaros, ensayo sobre la mutación.
Himanen, P. (2005). La ética del hacker y el espíritu de la era de la información.
Lessig, L. (2004). Cultura libre.
Morín, E. (1990). Introducción al pensamiento complejo.
Morín, E. (1999). Los siete saberes necesarios para la educación del futuro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario